Day 110, October 15, 2009 from Oscar (my translation)

After 27 years of painful waiting, the national soccer team managed to qualify (by the skin of its teeth, but it did it) for the World Cup in South Africa, 2010. There is much we could say about soccer as the opium of the masses, bread and circuses, the owners of the team being fully incorporated in the coup d'etat or the politicization of a fiesta that belongs to all of us; but it is undeniable that amidst all the crisis, pain and humiliation suffered in these past few months, today Honduras woke up to a brighter sky. Everyone's smiles were wide and fresh, and although many were upset with the regime's attempt to make use of the qualification to win the sympathy of Honduran, the truth is that we're happy to finally see ourselves among the best teams in the world.

As soon as the match finished we watched with extreme displeasure as Mr. Micheletti announced on television a national holiday in honor of the national team's qualifying. Immediately we viewed this vacation with suspicion; after so many curfews, states of siege, the economic crisis, street and highway blockages, when private industry reports losses that amount to up to 4.5 percent of the gross domestic product and a practically bankrupt economy, declaring a holiday out of nothing on the deadline set by Zelaya, which is also the deadline given by the OAS, which is the deadline given by the pentagon to close the negotiations of the Guaymuras or San José Plan, ought to create suspicion.

Nonetheless we accepted it, we took the gift of making the cut and did NOT go to work. We took advantage of the day to celebrate, together with our brothers and sisters in the empty lot a few meters from the Hotel Clarión, where the resistance gathered to protest, once again defying the state of siege. This time more people came than in previous days. Cars drove around the corner and honked their horns in sympathy with the red flags of the resistance, or because our spirits have been uplifted by the game in El Salvador.

On this occasion there was no repression and the people challenged the police, inviting them to go ahead and try to attack them. "That's right, daddy, you won't know where those rocks are coming at you from today," shouted an older woman at the officer as he laughed arrogantly. "Go ahead, come on in," a man said to them, raising his backpack and pointing to it with his finger, "come and see what we have for you." He never showed what was inside his backpack, but it can't be denied that many people are pointing out that they are tired of being attacked without ever being able to fight back. At the end of the day, a luxurious car stopped by the protest- the driver, who wore the national team's jersey (like most people today), rolled down his window, turned the car radio up with the song "Urge Mel" (We need Mel [Zelaya]) and unfurled the flag of the Honduran national team from his carseat, to the applause of the protesters.

The dis-government of Micheletti had to celebrate the qualification behind closed doors; hundreds of soldiers guarded the avenues adjacent to the presidential palace, preventing access to the people who wanted to attend the awards ceremony for the national team players. The event was carried out for the coup press to avoid incidents disturbing the ceremony, but it was useless- the whole country immediately found out that at least two players, Rambo León and Amado Guevara refused to accept the medal from the hands of the dictator and the rest of the players didn't even attend the event.

Tonight at midnight is the deadline for the reinstatement of president Zelaya. Yesterday the commissions announced that they had reached an agreement on the twelve points of the Arias plan, including the reinstatement of Mel and return to constitutional order, and we all hoped the solution would be announced today. But it did not turn out that way; apparently Micheletti does not want to leave the presidency and now takes it out against his own commission by removing its authority to make decisions about the future of his political adventure. "I have a group of people behind me who I can't let down," said the dictator at the beginning of the dialogue to the OAS ministers.

Rafael Alegría, leader of the National Resistance Front, said that the coup delegation had requested more hours, offering an agreement by noon the next day. Said extension was rejected by Zelaya who reminded them that the deadline is at midnight.

The dis-government is crumbling little by little, begging someone they arrogantly dismissed for hours. They haven't managed to defeat the resistance, they haven't managed to convince the international community and now they need to convince their own hardliners to accept the only chance they have to save their status quo. Meanwhile, the resistance patiently awaits the outcome of the talks, deciding which actions to take in case no agreement is reached. Tonight will be long, but it will be longer for the golpistas.

¡NO PASARÁN!

Día ciento diez, 15 de Octubre de 2009

Después de 27 años de dolorosa espera, la selección nacional de fútbol logró clasificar (de chiripa al último momento, pero igual lo hizo), al mundial de Sudáfrica 2010. Mucho podemos discutir sobre: El fútbol opio de los pueblos, pan y circo, los dueños de la selección metidos de lleno con el golpe de Estado o la politización de una fiesta que definitivamente es de todos; pero lo cierto es que entre tanta crisis, dolor y humillación sufrida en los últimos meses, hoy Honduras amaneció con un cielo más brillante. Las sonrisas de todos eran amplias y frescas, y aunque a muchos molestó el intento de régimen de hacer uso de la clasificación para ganar simpatías entre los hondureños, la verdad es, que igual estamos felices de vernos finalmente entre los mejores equipos del mundo.

Tan pronto terminó el partido pudimos ver con sumo desagrado al señor Micheletti anunciando por televisión un feriado nacional en homenaje a la clasificación de la selección de fútbol. Inmediatamente vimos tal asueto son desconfianza; luego de tanto toque de queda, estado de sitio, crisis económica, toma de calles y carreteras, cuando la empresa privada reportan pérdidas que hacienden hasta el 4.5 por ciento del producto interno bruto y una economía prácticamente en banca rota, un feriado sacado de la nada en el día que vence el plazo dado por Zelaya, que es el plazo nado por la OEA, que es el plazo dado por el Pentágono para cerrar las negociaciones del plan Guaymuras o Plan San José, debía producir desconfianza.

Sin embargo lo asumimos, aceptamos el regalo de la selección y NO fuimos a trabajar. Aprovechamos para celebrar junto a nuestros nuevos hermanos y hermanas en el solar baldío a pocos metros del Hotel Clarión, en donde la resistencia hizo un plantón desafiando nuevamente el estado de sitio. Esta vez llegó más gente que los últimos días, los vehículos pasaban por la esquina y hacían sonar sus cláxones en simpatía por las banderas rojas de la resistencia, o en respuesta al espíritu levantado por el partido en El Salvador.

En esta ocasión no hubo represión y la gente retaba a la policía invitándolos a intentar reprimirlos. “Hoy sí papa, ni van a saber de dónde les van a caer las piedras”, gritaba una señora al oficial de turno mientras este reía prepotente. “Vengan, entren” les decía un señor levantando su mochila y señalándola con el dedo, “vengan a ver que tenemos acá para ustedes”. Nunca mostró el interior de su mochila, pero lo cierto es que mucho comentan que están cansados de ser reprimidos sin nunca devolver el ataque. Al final de la jornada un lujoso vehículo del año se detuvo junto al plantón, el conductor que iba solo vestido con la camisa de la selección, (como la mayoría hoy día), bajó su vidrio, subió el radio del carro con la canción Urge Mel y desenrolló su bandera de la selección hondeándola desde el asiento de su carro ante los aplausos de los manifestantes.

El desgovierno de Micheletti tuvo que celebrar la clasificación a puerta cerrada, cientos de militares custodiaban las avenidas aledañas a casa presidencial evitando el ingreso al pueblo que quería asistir a la entrega de medallas a los jugadores de la selección. El evento se realizó para la prensa golpista evitando incidentes que alteren el homenaje, pero fue inútil, inmediatamente se supo en todo el país que a lo menos dos jugadores, Rambo León y Amado Guevara rechazaron la medalla de manos del dictador y la mitad de los jugadores ni siquiera asistió al evento.

Esta noche a las doce vence el plazo para la restitución del presidente Zelaya. El día de ayer las comisiones anunciaron que habían llegado a un acuerdo sobre los doce puntos del plan Arias, incluyendo la restitución de Mel y vuelta al orden constitucional, todos esperábamos que la solución se anunciara este día. Pero no fue así, al parecer Micheletti se resiste a dejar la presidencia y descarga en contra de su propia comisión a la que ahora quita autoridad para decidir sobre el futuro de su aventura política. “Tengo un grupo de gente atrás de mi que no puedo defraudar”, dijo el dictador al inicio del diálogo frente a los cancilleres de la OEA.

Rafael Alegría, dirigente del Frente Nacional de Resistencia dijo que la delegación golpista había pedido un plazo de horas ofreciendo un acuerdo para mañana a las doce del medio día. Dicho plazo fue rechazado por Zelaya quien les recordó que el plazo vence a las doce de la noche.

El desgobierno se desmorona poco a poco, ruega por horas de tiempo al plazo de alguien que despreciaron de forma soberbia, no han logrado vencer a la resistencia, no han logrado convencer a la comunidad internacional y ahora necesitan convencer a sus huesos duros para aceptar la última salida que tienen para salvar su status quo. Mientras, la resistencia observa pacientemente el desenlace de la mesa evaluando las próximas acciones a tomar en caso de no llegar a un acuerdo. Esta noche será larga, pero más larga será para los golpistas.

¡NO PASARÁN!

Comments

Did you see James Baker's OpEd?

He gets more disgusting with every year, as does the Post. Here's the editorial.

In an ideal world, a crisp response from the Honduran embassy would be in tomorrow's newspaper. Something to the effect of, "Yeah, we'd like to have free and fair elections, which can't be had under a dictatorship. And we'd love to have some non-interference, so why don't you and your buckraking buddies stop trying to prevent the US from fulfilling its obligations under international law?"
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Thanks again to Oscar for an illuminating report. I am interested in what Micheletti meant when he said that there was a group of people behind him. He doesn't care that the strings holding him up are showing?